La inteligencia artificial no toma malas decisiones. Solo trabaja con la información que tú le das.
Hace unas semanas una persona me dijo algo que escucho cada vez con más frecuencia. “He probado ChatGPT y la verdad es que no me sirve para nada.”
Mi primera pregunta fue muy sencilla.
—¿Qué le pediste?
Su respuesta también.
—Que me hiciera un plan de marketing.
Y ahí estaba el problema.
No porque ChatGPT no pudiera hacerlo.
Sino porque esperaba que una inteligencia artificial entendiera su empresa mejor que él mismo. Y eso, sencillamente, es imposible.
La IA no adivina
Todavía existe la sensación de que herramientas como ChatGPT funcionan como una especie de oráculo. ,Escribes una frase. Esperas unos segundos.
Y aparece una respuesta perfecta. Pero la realidad es muy distinta.
La inteligencia artificial no conoce tu empresa.
No sabe quién eres. No entiende tu mercado. No conoce a tus clientes. No ha visto cómo trabaja tu competencia. No sabe cuál es tu presupuesto.
No sabe qué problemas llevas arrastrando desde hace tres años.
Y tampoco sabe cuál es el verdadero objetivo de tu negocio.
Solo sabe aquello que tú decides contarle. Y eso cambia completamente la calidad de cualquier respuesta.
La calidad de la respuesta depende de la calidad del contexto
Hay una frase que utilizo mucho cuando hablo de inteligencia artificial. La IA no se equivoca. Trabaja con información incompleta.
Imagina que entras en la consulta de un médico y le dices únicamente: “Me duele.”
Nada más.
Sin decir dónde.
Desde cuándo.
Con qué intensidad.
Qué medicamentos tomas.
Qué edad tienes.
Ni si has tenido algún problema parecido antes.
¿Esperarías un diagnóstico correcto? Probablemente no.
Entonces… ¿Por qué esperamos que una IA acierte cuando nosotros hacemos exactamente lo mismo?
El error no es técnico. Es humano.
No creo que el principal problema sea aprender a escribir mejores prompts. Eso se aprende.
El verdadero problema aparece mucho antes. Cuando ni siquiera tenemos claro nuestro propio negocio.
Porque si tú no sabes exactamente:
- quién es tu cliente
- qué problema resuelves
- qué te diferencia
- cuál es tu posicionamiento
- qué objetivos persigues
la IA tampoco podrá saberlo y terminará rellenando esos huecos con información genérica y no porque quiera sino porque no tiene otra opción. Aquí es donde el humano tiene su mayor labor, la de generar un contexto. Pregunta a cualquier diseñador que conozcas, seguro que es capaz, de un vistazo, de detectar si esa entrada, esa publicación, el mensaje que envías o el cartel que hay impreso que está hecho con IA y si detrás hay una persona o no. Por qué la IA no analiza tampoco el resultado que te dio, te lo da y tu publicas, sin más y mientras, detrás de la pantalla muchas personas sonríen al ver tu publicación, por que amigx, es fácilmente detectable.
ChatGPT no sustituye el pensamiento estratégico
Después de esta disertación, el resultado es que cada vez veo más empresas utilizando IA para crear:
- logotipos,
- publicaciones,
- páginas web,
- campañas,
- anuncios.
Y me parece fantástico. Yo también la utilizo y prácticamente todos los días. Aligera mi jornada laboral cuando las cosas sé que me llevarían el doble de tiempo, pero hay una diferencia importante.
Nunca le pido que piense por mí.
Le pido que me ayude a crear. Porque una inteligencia artificial puede ayudarte a estructurar una idea, puede señalar errores que no detectas a simple vista y puede proponer alternativas. Aunque para mi, lo más importante es que puede cuestionar decisiones y acelerar procesos.
Pero lo que nunca podrá es sustituir el criterio. Ese sigue siendo nuestro trabajo. Y aquí está lo importante, tu conocimiento, tu percepción del entorno, ese “nose qué” que “que se yo” que hace que sepas de lo que hablas. Ese erizar de la piel cuando tocan un tema que conoces bien o cuando eres capaz de precedir el resultado de una acción simplemente por que ya lo has vivido antes. Eso es lo que los expertos, denominan “Known How” y es por lo que algunos tanto cobran 😉 y para que la IA se convierta en una herramienta completa, debes crear un contexto, con todo ese conocimiento. Es por esto, que no podrán sustituirte, por que el agente de IA que estés usando, si te despiden, dejarás de hacerlo y entonces, no sabrá como actuar.
Pero si le pones ganas….
Cuanto mejor la entrenas, mejores respuestas obtienes
Con el tiempo he descubierto que trabajar con IA se parece mucho a trabajar con una persona que acaba de incorporarse a tu empresa: el primer día no conoce nada.
Necesita contexto, conocer al resto de compañeros, los departamentos, ejemplos, correcciones, necesita explicaciones. Y según las va recibiendo y pasan los días, empieza a entender como trabajas, a veces mi ChatGPT me habla como si fuera yo, es increíble. Y una vez empieces a funcionar, a plasmar ideas, a quejarte de los resultados, a enviarle documentos y contabilidad para ayudarte a encontrar los problemas de los cálculos y ella vaya aprendiendo qué tono utilizas, qué tipo de clientes tienes que decisiones tomas habitualmente y cuáles no, que es lo que te importa… es entonces cuando ocurre algo muy interesante: empieza a anticiparse y no porqué sea más inteligente que tu – que a veces pasa – sino porque tú has aprendido a comunicarte mejor.
La IA amplifica lo que ya existe
Hace unos meses escuché una frase de Nielo Muñoz durante una conferencia de Freepik que todavía recuerdo: “La IA te potencia.”
Y estoy bastante de acuerdo si tienes criterio… la IA multiplica tu productividad, pero si tienes experiencia es capaz de acelerar tu trabajo pero también ocurre lo contrario.
Si no tienes una estrategia o no conoces tu mercado. Si improvisas constantemente. La IA también amplificará todo eso. Porque no crea criterio. Amplifica el que ya existe. parte del problema nace cuando tampoco somos autocríticos, entiendo perfectamente el proceso mental que lleva saber cuando uno se equivoca o cuando no lo está dando todo. Estas cosas son las que no afectan a la Inteligencia Artificial, la parte emocional y hormonal, pero chico, sino ¿qué sería? un ¿humano inmortal? así que trabaja con ella constantemente y entonces la ayuda será realmente productiva.
Entonces… ¿merece la pena utilizarla?
Rotundamente sí. Hoy en día la encontramos de una manera mucho más sofisticada que antes, la IA ocupaba centralitas, el algoritmo de Google, las RRSS …. pero hoy puede escribirte, manejar tu PC y ayudarte con la comunicación. Creo que quienes aprendan a trabajar con inteligencia artificial tendrán una ventaja competitiva enorme durante los próximos años.
Pero hay una condición, no dejes de hacerte preguntas.
En fin…
Cada vez que alguien me dice que ChatGPT “no funciona”, casi nunca pienso que el problema sea la herramienta sino que probablemente todavía no le ha contado lo suficiente. Porque la inteligencia artificial no conoce tu negocio, ni a ti, ni conoce a tus clientes, bebe de tu experiencia y necesita conocer tus objetivos. Cuando tu estés listx para compartirlos.
Y quizá esa sea la mayor lección que he aprendido trabajando con IA durante estos últimos años.
La calidad de las respuestas nunca será mejor que la calidad del contexto que somos capaces de ofrecer.
📥 ¿Quieres aprender a trabajar con IA sin perder el criterio?
Hace un tiempo escribí un pequeño ebook donde cuento cómo utilizo la inteligencia artificial en mi día a día, qué herramientas utilizo realmente, los errores que he cometido y por qué sigo pensando que el criterio humano sigue siendo la herramienta más importante de todas.
📖 Vamos… ¡Que se lIA!
Un libro práctico, gratuito y escrito desde la experiencia, no desde la teoría.
👉 Haz clic aquí para descargar una copia.